35 días sin titular en la Secretaría de las Mujeres federal
El gobierno federal de Morena manda un mensaje claro: los derechos de las mujeres no son prioridad para ellos.
Mayo 2026
Redacción
“Han pasado 35 días desde la renuncia de Citlalli Hernández a la secretaría de las Mujeres y la presidenta Claudia Sheinbaum sigue sin nombrar a una nueva titular”, denunció Adriana Aguilar Ramírez, secretaria nacional de las Mujeres del PAN.
Lamentó que por más de un mes el gobierno federal ha demostrado que sí hay tiempo para las alianzas políticas, para mover fichas y para reorganizar el poder, pero no para las mujeres mexicanas.
Aguilar Ramírez precisó que la garantía de los derechos de las mujeres mexicanas exige una conducción clara, fortalecimiento institucional y acciones acordes con la realidad en la que viven millones de mujeres y niñas en nuestro país.
“En México cada día asesinan a 11 mujeres por razones de género, miles viven violencia, desigualdad, abandono institucional y falta de oportunidades. Frente a ello, resulta inadmisible que la secretaría encargada de impulsar, coordinar y defender la política pública para las mujeres permanezca sin liderazgo formal durante más de un mes”.
Y cuestionó: ¿de qué sirve tener a la primera presidenta con a de la historia?, esa que insiste en que con ella llegamos todas, si hoy las mexicanas seguimos rezagadas y además con un importante nombramiento en pausa. ¿Hasta cuándo pretenden sostener el discurso del gobierno más feminista de la historia si ni siquiera han sido capaces de nombrar a quien debe encabezar la secretaría responsable de nuestras causas y necesidades?
Subrayó que Claudia Sheinbaum llegó a Palacio Nacional para gobernar y representar a todas y todos los mexicanos, no para administrar discursos vacíos, mientras las mujeres siguen esperando respuestas. “Porque mientras su gobierno se reacomoda, las causas de las mujeres se quedan detenidas y eso también es violencia institucional”.
La titular de la Secretaría Nacional de las Mujeres del PAN destacó que no basta con repetir consignas, con apropiarse del lenguaje del feminismo, hay que demostrar con hechos que las mujeres importan, que sus derechos son prioridad y que sus causas no pueden quedarse permanentemente en espera. “Porque con la primera presidenta de la historia, cada día que pasa, queda más claro que con este gobierno no llegamos todas”.