Perspectivas de la alianza México–Europa

Junio 2026

Julio Faesler Carlisle

La Nación

El 22 de mayo se firmó el nuevo texto del Tratado Global México-Unión Europea (TLCUEM) que está vigente desde julio del año 2000. Este acuerdo, base de la relación comercial y diálogo político, profundiza las ventajas ya convenidas con la eliminación de aranceles y obstáculos al comercio, lo que lleva a una mayor integración económica.

El acuerdo incluye protección de inversiones, facilitación para pequeñas empresas y mayor acceso para productos agroalimentarios, además de los artículos desgravados que gozarán de acceso inmediato, mientras que el resto de los productos entrará en un proceso gradual de desgravación. En la vigencia del acuerdo, el intercambio comercial ha crecido más del 300 por ciento, por lo que el bloque europeo es el tercer socio comercial de México.

También conocido como Acuerdo de Asociación Económica, Concertación Política y Cooperación, el nuevo acuerdo es muy diferente a su antecesor, al ser más ambicioso y abarcar temas que se desarrollan en un esquema amplísimo. Es mucho más que un mero tratado comercial para productos y servicios. Estos tratos preferenciales que se convinieron en 1997 y entraron en vigor el año 2000, ahora confirman el área de libre comercio como sólo una parte del documento total dentro del espíritu democrático de las partes.

En materia comercial es muy importante la oportunidad de diversificar nuestras exportaciones mucho más allá de la dependencia actual del mercado estadunidense. En el sector agroalimentario se ha logrado una expansión importante en las últimas décadas.

La región europea es el mayor importador de alimentos del mundo con un mercado de alrededor de 450 millones de consumidores y supera los 750 mil millones de dólares, pero México participa apenas con el 2 por ciento de su consumo, lo que confirma el amplio potencial de crecimiento.

El horizonte para productos manufacturados, en adición a equipos de transporte, productos químicos. medicinas, prendas de vestir, artículos del hogar, es halagador, pues algunos de ellos ya se intercambian. En este rubro, el propósito del Acuerdo Global es alentar la actividad de las industrias pequeñas y medianas que pueden asociarse con las actividades análogas europeas.

El Acuerdo Global contiene numerosos capítulos que cubren prácticamente todos los productos y servicios que México ofrece, además de previsiones y normas en materia de calidad. El acuerdo modernizado está concebido en un espíritu de equidad y respeto a normas relativas a derechos humanos y promoción de valores democráticos.

El gran marco concebido con vistas de largo plazo es muy oportuno en el complejo escenario internacional actual, en donde han surgido nuevos equilibrios geopolíticos en el rompecabezas mundial, planteando nuevas perspectivas.

La renovación de los acuerdos México-Europa refleja sensibilidad y criterio histórico que se necesita en estos tiempos. México vislumbra los horizontes de la nueva coyuntura. El destino de nuestro país es madurar en sus estructuras sociopolíticas y su economía. Los acuerdos con Europa prevén la evolución en varias décadas como abastecedor de alimentos y de manufacturas de toda índole, mientras que se perfecciona la industria del turismo con conciencia ecológica. La aportación cultural estará siempre en acción, pues nunca abandonaremos el característico papel civilizador. El nuevo rompecabezas global afecta a México por consideraciones menos sofisticadas que lo geopolítico. Para nosotros la preocupación que corresponde atender con urgencia es la de prepararnos para tener las fichas suficientes para jugar en la gran lotería mundial.