Problemática del campo, Morena quiere resolverlo con ocurrencias

La solución se debe encontrar aquí mismo, en México.

Mayo 2026

Redacción

La Nación

La violencia en Sinaloa y las alianzas del gobierno de Morena con el crimen han afectado de manera importante a los agricultores, pero sobre todo golpea la cadena de suministro nacional.

Enrique Riveros, productor agrícola en Sinaloa, recordó que en los años 2018-2019 existían programas de apoyo al campo como la Agencia de Servicios a la Comercialización (ASERCA) o Financiera Nacional de Desarrollo Agropecuario, Rural, Forestal y Pesquero (FND) que otorgaban créditos a los agricultores; con estos mecanismos se tenía una cosecha ordenada y un mercado relativamente ordenado.

El productor sinaloense expuso que cuando surgieron los problemas de sequía aumentaron los fertilizantes, las semillas, el combustible, entonces se volteó a ver al gobierno, pero se dieron cuenta que ya no había ninguna institución que pudiera ordenar, resolver y dar certidumbre al campo.

“Ahí es cuando ya se empiezan a venir los problemas fuertes, porque siguen aumentando los costos, siguen bajando las producciones, la productividad, y entra el gobierno con ocurrencias, con mecanismos que se les ocurren y que se sacan de la manga de un día para otro, lo que ha venido, en gran parte, a complicar más las cosas de la comercialización en vez de mejorarlas”.

A lo anterior, se sumó el dumping del tomate (práctica comercial desleal en la que una empresa extranjera vende sus productos en otro país a un precio inferior a su costo de producción de origen), en donde México ni metió las manos. “Los productores mexicanos creemos que fue una determinación un tanto injusta”.

Al abordar el tema de la violencia por el crimen organizado, el agricultor explicó que ya se tienen 20 meses en una guerra muy particular, porque se tienen dos bandos que antes eran uno solo; se empiezan a crear líneas divisorias entre uno y otro, y esas líneas divisorias pegan en la operatividad agrícola.

Dicha división, precisó, impide a los trabajadores pasar de un pueblo a otro, lo que genera vivir en la incertidumbre, en el miedo y en la preocupación por la violencia que se pudiera generar.

En este marco, detalló que la división en el estado, en la parte agrícola, llevó a adecuar toda la operación, a modificar la logística que funcionó en los últimos 20 años.

“Con ello, los agricultores del estado pierden mano de obra disponible porque se van a Estados Unidos, porque trabajan en otra cosa, se van a otro estado, entre muchas otras cosas; entonces, cada año se tiene menor disponibilidad de mano de obra, por lo que se deben recortar horarios por la violencia y los agricultores se vuelven más resilientes”.

Esa resiliencia causa afectaciones, continuó, porque se deben resolver todos los problemas, además el gobierno piensa que todo está bien en el campo, pero la realidad es que se hacen malabares. Para finalizar, frente a todo el problema que se enfrenta en el sector agrícola, Enrique Riveros destacó que la solución se debe encontrar aquí mismo, en México, y ahí es donde entran esas políticas públicas que no están adecuadas a la situación que se vive.

“Tenemos secretarios de agricultura y de muchos otros rubros que simple y sencillamente toman órdenes en vez de ser los asesores, los que dirijan su área de experiencia; sólo le preguntan a la presidenta o al presidente qué es lo que quieren y se ponen a seguir órdenes, ni siquiera son proactivos, ni siquiera demuestran su expertis y las afectaciones cada vez son más graves”.