Zacatecas bajo represión
Mayo 2026
Noemí Luna Ayala
Una y otra vez, David Monreal ha demostrado que el suyo es un gobierno represor, ausente e indiferente ante las necesidades del pueblo. Compitió por la gubernatura tres veces y sólo para llegar a agredir al pueblo. De los más de cuatro años que lleva su administración, en tres, se han registrado abusos policiales.
En Zacatecas, la ciudadanía tiene que salir a las calles para ser escuchada y, en lugar de ser atendida, es agredida con la fuerza pública, por instrucciones de Rodrigo Reyes, secretario general de Gobierno.
Las y los zacatecanos aún recordamos el 8 de marzo de 2024, cuando mujeres que se manifestaban pacíficamente en Plaza de Armas fueron reprimidas por exigir un alto a los feminicidios y a las violaciones de derechos humanos.
Aquel día hubo detenciones arbitrarias, denuncias de abuso policial y múltiples actos de violencia. Las imágenes de mujeres golpeadas y sometidas siguen presentes en la memoria colectiva de nuestro estado.
Esas zacatecanas siguen esperando la disculpa pública de quien ordenó el operativo y es responsable de la gobernabilidad, o mejor dicho la ingobernabilidad del estado, Rodrigo Reyes.
En septiembre de 2025 ocurrió otro episodio lamentable. Integrantes del colectivo Sangre de mi Sangre fueron agredidas cuando colocaban un tejido rojo para visibilizar la tragedia de las desapariciones que lastiman a miles de familias zacatecanas.
La Fuerza de Reacción Inmediata de Zacatecas (FRIZ) retiró el símbolo de protesta, empujó y jaloneó a las manifestantes, y volvió a dejar claro que este gobierno responde con fuerza cuando el pueblo exige justicia.
Este 2026 no fue la excepción. Ahora las víctimas de la represión fueron los productores de frijol que se manifestaban afuera del Multiforo la FENAZA para exigir el cumplimiento de acuerdos, pagos atrasados, ampliación en el acopio y respeto al Precio de Garantía de 27 pesos por kilogramo.
Después de cuatro meses de movilizaciones ignoradas por el gobierno sordo e indolente de David Monreal, los campesinos finalmente recibieron respuesta, pero no mediante el diálogo, sino a través de decenas de policías armados y con equipo táctico para contener la protesta.
Las imágenes son indignantes. Campesinos fueron sometidos y detenidos; incluso jóvenes universitarios fueron arrestados por ofrecer agua a los manifestantes que permanecían bajo el intenso sol.
La inconformidad social ya es generalizada. Así quedó demostrado en la marcha multitudinaria del lunes, cuando al llamado de los agricultores, respondieron unas 15 mil personas, entre universitarios, feministas, docentes, trabajadores de la salud y ciudadanía en general.
Como representante popular de las y los zacatecanos exijo diálogo, respeto pleno a los derechos humanos de quienes se manifiestan y una investigación sobre las detenciones arbitrarias ocurridas durante este operativo.
Reitero también mi compromiso con los campesinos zacatecanos. En solidaridad con ellos, he presentado cuatro exhortos en la Cámara de Diputados para exigir que los gobiernos federal y estatal atiendan sus demandas y den soluciones reales al campo.