La reforma electoral y la amplificación de la sobrerrepresentación

Abril 2026

Salomón Guzmán

La Nación

La tabla general de la simulación de la Cámara de Diputados permite observar cómo quedaría integrada la Cámara bajo el diseño propuesto en la reforma electoral con los resultados de 2024, que combina 300 diputados de mayoría relativa, 100 asignados mediante el mecanismo de mejores perdedores y 100 por listas regionales.

El resultado más relevante es que Morena obtendría alrededor de 323 diputados de un total de 500, lo que equivale aproximadamente al 65 por ciento de la Cámara, aun cuando su votación nacional se ubica cerca del 43 por ciento. Esto muestra una diferencia considerable entre el porcentaje de votos y el porcentaje de escaños, lo que sugiere una sobrerrepresentación significativa del partido con mayor presencia territorial.

En segundo sitio se ubicaría el PAN con aproximadamente 82 diputados, seguido por Movimiento Ciudadano con 46 y el PRI con 29 escaños. Aunque estos partidos mantienen una presencia legislativa relevante, su representación sería considerablemente menor en comparación con su peso electoral relativo.

Por su parte, los partidos más pequeños tendrían una participación mucho más limitada en el Congreso: el PVEM alcanzaría cerca de 16 diputados, el PT apenas alrededor de 4, mientras que otros prácticamente desaparecerían de la Cámara, ya que no obtendría representación en el escenario simulado.

En conjunto, los resultados reflejan una Cámara de Diputados fuertemente concentrada, en donde el partido dominante territorialmente acumula una proporción muy alta de escaños. Este resultado se explica principalmente por el peso que siguen teniendo los distritos de mayoría relativa, que premian al partido con mayor eficiencia territorial en la distribución del voto, así como por la reducción del componente proporcional del sistema electoral.

  • Existe una fuerte sobrerrepresentación del partido dominante

La simulación muestra que un partido con aproximadamente 43 por ciento de la votación nacional podría obtener alrededor del 65 por ciento de los escaños en la Cámara de Diputados. Esto implica una sobrerrepresentación superior a 20 puntos porcentuales, lo que evidencia una distorsión significativa entre el apoyo electoral real y la representación legislativa.

  • El sistema amplifica la dominancia territorial

El principal factor que explica esta distorsión es el peso de los 300 distritos de mayoría relativa. Cuando un partido tiene una presencia territorial amplia y eficiente, puede ganar una gran cantidad de distritos, incluso sin obtener mayoría absoluta de votos a nivel nacional. La reforma mantiene este elemento central del sistema, lo que favorece al partido que domina el mapa electoral.

  • El mecanismo de “mejores perdedores” no corrige la distorsión

Los 100 diputados asignados a mejores perdedores premian a candidatos que quedaron en segundo lugar en distritos competitivos. Sin embargo, este mecanismo no funciona como una corrección proporcional, sino como una extensión del sistema mayoritario. En consecuencia, beneficia principalmente a partidos grandes o medianos, y deja con pocas oportunidades de representación a partidos pequeños.

  • La reforma reduce la capacidad proporcional del sistema

Actualmente, el sistema electoral mexicano cuenta con 200 diputados de representación proporcional. La reforma reduce ese número a 100 escaños plenamente proporcionales, lo que disminuye significativamente la capacidad del sistema para corregir las distorsiones generadas por los distritos de mayoría.

  • La Cámara tendería a concentrarse en menos partidos

Los resultados de la simulación muestran que la distribución de escaños se concentra en pocos partidos, mientras que los partidos pequeños pierden representación o desaparecen del Congreso. Esto implica una reducción del pluralismo político en la Cámara de Diputados.

  • Existe riesgo de mayorías constitucionales amplificadas

Con esta estructura, un partido que obtiene alrededor del 40-45 por ciento de los votos podría acercarse o incluso alcanzar mayorías legislativas suficientes para modificar la Constitución si cuenta con aliados. Esto genera un desbalance entre el respaldo electoral real y el poder legislativo efectivo.

  • Contradicción entre discurso y efectos institucionales

Aunque la reforma se presenta como un intento de democratizar el sistema electoral y limitar el control de las dirigencias partidistas, el análisis sugiere que el nuevo diseño podría producir el efecto contrario: un sistema menos proporcional, más mayoritario y con mayor concentración del Poder Legislativo.

Coordinador de Estudios Económicos de la Fundación Rafael Preciado Hernández. A. C.

La nación