“Grupo Tabasco” bajo investigación en Estados Unidos
Olán y Pérez son kriptonita para el Grupo Tabasco y, de manera directa, para López Obrador.
Abril 2026
red
“Amílcar Olán y Germán Pérez son nombres que generan doble preocupación al Grupo Tabasco, esa amalgama político-empresarial que cruza varias generaciones y que aumentó su fortuna o se volvió millonaria durante el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador”, señala el periodista Raymundo Riva Palacio en su columna del día de hoy en el periódico El Financiero.
En su texto apunta que Germán Pérez, pieza clave en el andamiaje de poder construido con acceso al despacho presidencial, fue quien filtró a los medios y a organizaciones civiles las grabaciones telefónicas donde menciona a los hijos de López Obrador como las cabezas de múltiples negocios multimillonarios.
En este contexto, el columnista también menciona al joven empresario Mario Pacchiano, a quien se investigó, sin tener consecuencias, por la venta de medicinas a sobreprecio y quien es cercano al grupo de Amílcar Olán y de Andrés Manuel y Gonzalo López Beltrán, quien a su vez contrató los servicios de Susu Azano Hetser, hijo de Susumo Azano Matsura, quien vendió el programa Pegasus a la Secretaría de la Defensa Nacional en el gobierno de Felipe Calderón, y que fue procesado en al menos dos ocasiones en San Diego por contribuciones políticas ilegales.
El periodista destaca que Susumo tiene dos investigaciones abiertas por espionaje, por el equipo israelí que vende, reservado para gobiernos nacionales y, derivado de ello, por presuntas relaciones con el crimen organizado.
Asimismo, menciona que las investigaciones son del área de inteligencia del vecino país del norte donde su nombre código es “Susu”, mientras que en la de los israelitas lo identifican como “Hetser”.
Además, Raymundo Riva Palacios señala que por recomendaciones de una secretaria de Estado de manera reciente le ofreció el sistema de espionaje al precandidato al gobierno de Baja California Sur, Christian Agúndez, quien es investigado por nexos con Los Chapitos y que representa al PT, un partido apoyado por López Hernández.
También menciona que el ex gobernador chiapaneco, Rutilio Escandón, ex cuñado de López Hernández, detuvo a Germán Pérez por un presunto fraude y tras golpearlo y torturarlo fue puesto en libertad, ya que no pudieron probar la acusación.
Posterior a ello, con información de funcionarios mexicanos, se indica que Germán Pérez se trasladó a una pequeña ciudad en Los Ángeles y, por información que se tiene de Estados Unidos, lleva tiempo colaborando con autoridades federales.
El periodista califica a Pérez como un cabo suelto que minimizaron en Tabasco, pese a que su hermano es operador de una de las redes de “factureros” construidas por el “Grupo Tabasco” durante el sexenio de López Obrador. “En esa investigación –como en otras– surgió también el nombre de Andy, que aparece, admiten miembros de Morena, en negocios por todos lados”.
En este marco, afirma que Amílcar Olán no dejó de hacer negocios tras difundirse las grabaciones incriminatorias, “sólo se asustó tiempo después, cuando el caudal del río de denuncias sobre la corrupción en el obradorismo siguió fluyendo”.
Afirma que Amílcar Olán salió de México con destino a Dubái y después a Suiza, en donde autoridades mexicanas detectaron en septiembre que había transferido, a través de diversas rutas diseñadas por un tabasqueño que forma parte de los nuevos “factureros” del régimen, tres mil millones de pesos.